Corrientes (27-1-26): Un promedio superior a 11 mil espectadores por noche y un balance ampliamente positivo en lo artístico, organizativo y cultural. La 35ª Fiesta Nacional del Chamamé, 21ª del Mercosur y 5ª Celebración Mundial, llegó a su fin el domingo por la noche con un balance ampliamente positivo, tanto en términos artísticos como de convocatoria, organización y proyección cultural. Durante diez jornadas consecutivas el anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola fue escenario de una celebración histórica que reafirmó la vigencia del chamamé y su capacidad de dialogar con el presente sin perder identidad.
La edición de 2026 batió récords de asistencia: en promedio, más de 11 mil personas por noche y un total estimado de 127 mil espectadores, indican los datos del Observatorio Turístico de la Municipalidad de Corrientes. Más de 200 grupos musicales, provenientes de Corrientes, la región, Paraguay, Brasil y Uruguay, pasaron por el escenario Osvaldo Sosa Cordero, junto al ballet oficial y cuerpos de danza invitados. Además, la fiesta se desplegó en toda la ciudad y el interior con peñas, bailantas, serenatas, retretas y el programa "Chamamé con todos", que llevó la música a hospitales, hogares y personas en contexto de encierro.
La última noche tuvo momentos de altísimo voltaje emotivo y artístico. Se destacaron las presentaciones de Juancito Güenaga, Bruno Mendoza y Gianella Niwoyda, y la presencia de Teresa Parodi, quien recibió el título de "doctora honoris causa" por parte de la Universidad Nacional del Nordeste, en un reconocimiento que coronó su trayectoria y su aporte a la cultura nacional. También sobresalió el show de Los Alonsitos junto a Chaqueño Palavecino, en un cruce celebrado por el público.
Sin embargo, el instante más fuerte y simbólico del cierre llegó con la presentación de Los Bofill. No solo por la excelencia musical de Chingoli y Alberto Bofill junto al grupo que los acompaña, sino por la reaparición en el escenario de Mario Bofill, quien, visiblemente emocionado, fue distinguido como "primer prócer del chamamé". Aunque no cantó, su sola presencia generó una ovación unánime. El reconocimiento -entregado por el gobernador Juan Pablo Valdés y la presidenta del Instituto de Cultura, Lourdes Sánchez- consistió en un diploma y una medalla con la figura del general San Martín, y marcó un hecho inédito: es la primera distinción de esta naturaleza otorgada por el área de Cultura de la provincia.
La organización informó que el balance fue contundente. Lourdes Sánchez calificó a la edición: "Es histórica, viva y abierta al futuro. No solo por la calidad artística y la convocatoria, sino porque logramos reunir el pasado, el presente y el futuro del chamamé en un mismo escenario".
Destacó además el trabajo articulado entre organismos provinciales y municipales, el esfuerzo del equipo técnico y artístico, y la masividad sostenida noche tras noche, que obligó a realizar ajustes operativos sobre la marcha, especialmente en seguridad e ingresos.
La presidenta del Instituto de Cultura remarcó que la grilla buscó un equilibrio entre los grandes referentes, los nuevos valores surgidos de las instancias Prefiesta y artistas invitados de otros géneros. "La Fiesta Nacional del Chamamé no reniega de su raíz, la celebra. Pero también necesita dialogar con el presente para no apagarse. Elegimos un chamamé respetuoso, vivo y abierto", sostuvo, reconociendo que las críticas y debates forman parte de una celebración popular de esta magnitud.
En esa misma línea, el músico e investigador Pedro Zubieta coincidió con el diagnóstico positivo general, especialmente en cuanto a la respuesta del público y la consolidación de una nueva generación de artistas jóvenes, muchos de ellos autogestivos, que vienen renovando la escena chamamecera. También señaló que la discusión sobre la presencia de artistas nacionales en la grilla no es nueva, y que el eje debería estar puesto en la reciprocidad y el aporte real al género.
Zubieta valoró los casos en los que ese intercambio fortalece al chamamé y advirtió sobre la necesidad de cuidar la jerarquía artística del escenario mayor, subrayando que el éxito de convocatoria no debe desligarse del compromiso con la identidad cultural. Para el investigador el desafío hacia adelante es sostener el crecimiento sin diluir la esencia que convirtió a la fiesta en un emblema.
Además, tuvo un rol protagónico el ballet oficial de la Fiesta Nacional del Chamamé, dirigido por Luis Marinoni, con 40 bailarines seleccionados mediante casting y un intenso proceso de ensayos. La danza volvió a ocupar un lugar central en el escenario Osvaldo Sosa Cordero, acompañando cada presentación musical y reforzando el carácter integral del chamamé como expresión artística. La coordinación artística general, a cargo de María Laura Cattalini, incorporó innovaciones en la puesta en escena, con un escenario ampliado y un diseño visual que convirtió cada actuación en una experiencia inmersiva, tanto para el público presente como para quienes siguieron la transmisión oficial.
En paralelo, la Fiesta Nacional del Chamamé también consolidó su dimensión cultural y académica. En el Museo de Arte Contemporáneo de Corrientes (Macc) quedó inaugurada la muestra "Sensación chamamé", de la artista Mónica Lena, que permanecerá abierta hasta el 30 de enero, mientras que el Primer Encuentro del Libro y del Chamamé abrió un nuevo espacio de reflexión, pensamiento y producción intelectual en torno al género. Estas propuestas ampliaron el alcance de la celebración, reafirmando que el chamamé no es solo música y danza, sino también memoria, identidad y patrimonio vivo.
Con récords de público, una puesta en escena renovada, fuerte presencia territorial y momentos que ya son parte de la historia grande del género, la Fiesta Nacional del Chamamé cerró su edición dejando una certeza compartida: el chamamé está más vivo que nunca, con raíces profundas y una antorcha que sigue encendida de cara al futuro.
Fecha para 2027
Con la mirada puesta en el futuro, desde la organización ya se confirmó que la edición en 2027 se desarrollará desde el 15 hasta el 24 de enero, bajo el lema "Chamamé, antorcha de una herencia". El desafío será profundizar el diálogo entre tradición y renovación, sostener el nivel artístico alcanzado y seguir fortaleciendo una fiesta que no solo convoca multitudes, sino que proyecta a Corrientes como capital cultural del chamamé en la región y el mundo.
Martes, 27 de enero de 2026