Londres (21-3-26): Los misiles lanzados desde territorio iraní recorrieron más de 4.000 kilómetros hasta su objetivo. El Reino Unido denunció un intento por parte de Irán - sin éxito - de atacar la base militar conjunta angloestadounidense de Diego García. Según informaron (fuentes inglesas y norteamericanas), se lanzaron dos misiles balísticos que no lograron alcanzar el atolón: uno falló durante el trayecto y el otro fue interceptado por un destructor de Estados Unidos. Versión que difiere notablemente de otros medios en donde, si bien, dicen desde Irán, que uno de los misiles alcanzó su objetivo no habría causado daños significativos, aunque claramente fue una demostración de que los misiles iranies pueden alcanzar claramente objetivos en el medio de Europa.
La agencia de noticias AFP consignó que el episodio ocurrió antes de que el gobierno británico anunciara el viernes que autorizaba a Washington a utilizar sus bases para atacar objetivos iraníes vinculados a los incidentes en el estrecho de Ormuz.
Putín saludó a Irán y le dijo que el Kremlin es un un amigo leal para la nación, en medio de la escalada en Medio Oriente.
Putin le envió saludos de Año Nuevo persa a Irán: "Amigos leales"
El hecho dejó al descubierto una capacidad de alcance mayor a la estimada hasta ahora. Diego García se ubica a unos 4.000 kilómetros de Irán, una distancia que supera ampliamente los 2.000 kilómetros que Teherán había declarado como límite de su capacidad misilística.
Dónde se encuentra la base militar de Diego García
Ubicada en el archipiélago de Chagos, en el océano Índico, el enclave Diego García es considerado un territorio primordial en la estrategia militar occidental. La isla, bajo soberanía británica pero operado por Estados Unidos, funciona como un “portaaviones insumergible” por su posición geográfica y su infraestructura.
La base cuenta con una pista apta para bombarderos pesados y un puerto natural de gran profundidad que permite la operación de submarinos nucleares y buques de guerra.
El despliegue militar en este enclave es significativo. Estados Unidos mantiene allí de forma permanente bombarderos estratégicos B-52 y B-1, además del 15º Escuadrón de Vigilancia Espacial, encargado del monitoreo satelital.
A su vez, el complejo cumple un rol logístico central: dispone de buques con equipamiento pesado listos para asistir rápidamente a una brigada de Marines. Por su parte, el Reino Unido conserva la autoridad administrativa del territorio y la supervisión jurídica de las operaciones.
El rol de las bases británicas en el conflicto
En el plano diplomático, Londres delimitó el alcance de su apoyo a Washington. Autorizó el uso de Diego García y de la base RAF Fairford, en Gloucestershire —desde donde ya se lanzaron algunos ataques— para realizar "misiones de bombardeo defensivo".
Sin embargo, el gobierno británico rechazó habilitar la base de RAF Akrotiri, en Chipre, para operaciones ofensivas.
La diferenciación refleja el intento del Reino Unido de evitar una escalada mayor en la región, mientras busca resguardar rutas comerciales clave. En esa línea, el Ministerio de Defensa británico advirtió que las acciones de Irán representan una amenaza directa para sus intereses y para la estabilidad de sus aliados en el Golfo.
La habilitación del Reino Unido
Tras una reunión de ministros, el Reino Unido autorizó este viernes a Estados Unidos a utilizar bases militares británicas en el marco de la escalada en Medio Oriente. Según el diario The Times de Londres, las instalaciones habilitadas son las de la Real Fuerza Aérea (RAF) en Fairford, Inglaterra, y la base ubicada en Diego García, en el archipiélago de Chagos, en el océano Índico.
La decisión llega luego de los ataques de Irán contra buques petroleros de bandera irlandesa en el estrecho de Ormuz, un corredor clave por donde circula cerca del 20% del petróleo a nivel global.
Desde Downing Street calificaron esos episodios como "imprudentes" y señalaron que buscan "agravar el impacto económico" del conflicto. Aun así, pese a habilitar sus instalaciones, Londres dejó en claro que no pretende "verse involucrado en el conflicto en general".
En paralelo, el despliegue militar británico en la región del Golfo ya muestra un nivel elevado de actividad: sus pilotos superaron las 700 horas de vuelo y el país mantiene allí su mayor flota aérea de los últimos 15 años.
Sábado, 21 de marzo de 2026