Bs. As. (31-3-26): Aparecen mas indicios de ilegalidades en las propiedades del jefe de Gabinete. Su casa en Caballito, un piso entero que cuesta alrededor de 500.000 dólares, figura escriturado a 200.000 y con un crédito más que dudoso de dos mujeres. El fiscal Pollicita ordenó medidas de prueba.
Por Irina Hauser
Cuando Manuel Adorni explica o aparecen los documentos, no es que oscurece, sino que se incrimina más. Y más. Según los papeles, el departamento en el que vive, de 200 metros cuadrados, con cochera, en la calle Miró, fue escriturado por el jefe de Gabinete en 230.000 dólares, en noviembre de 2025. O sea, mil dólares el metro cuadrado, más 30.000 dólares de la cochera. Según los expertos inmobiliarios consultados por Página/12 es imposible adquirir una propiedad en CABA por debajo de los 2.000 dólares, pero lo más probable es que en ese edificio y en esa zona de Caballito, el valor haya rondado los 3000, “y usted lo escritura en 2.500”, evaluaron los hombres del rubro. Eso significa que Adorni declaró por 200.000 algo que habría comprado, como mínimo, en 500.000. La forma en que se financió la adquisición es aún más llamativa: el 87 por ciento de la plata fue prestado por dos mujeres que, según dijeron, parecen desconocer quién es Adorni o que le hayan prestado dinero con una hipoteca. Toda la versión huele a naufragio. En paralelo, la diputada Marcela Pagano presentó otra denuncia por enriquecimiento ilícito sospechando que una gigantesca casa de San Isidro también es el de funcionario público. Los vecinos afirman que suele estar por ahí y, además, la suntuosa vivienda tiene custodia de la Policía Federal. El fiscal Gerardo Pollicita le pidió al juez Ariel Lijo que disponga una serie de medidas probatorias sobre las propiedades y también los viajes, y el magistrado resolvió este lunes delegarle la causa al fiscal, que puso en marcha las medidas. En términos concretos, significa además que Adorni ya necesita un abogado para presentar en la causa judicial.
Movilidad social libertaria
En su momento, al asumir el cargo de vocero, Adorni y su esposa, Bettina Angeletti, vivían en un departamento en Parque Chacabuco (de 115 metros cuadrados). El declaró otro a nombre suyo en La Plata (de 107 metros cuadrados) que tenía desde 2016. En los registros figura otra propiedad a nombre de ella en la calle Bragado al 4700, Parque Avellaneda, un departamento comprado al Instituto de la Vivienda de la Ciudad (IVC). La pareja pagó el saldo, todo junto, en 2024, o sea cuando Adorni ya había asumido: se ve que hizo plata rápido. En su declaración jurada incluyó también vehículos: un Renault Captur de 2019 y una Jeep Compass Sport de 2021 que compró en 2024; depósitos en el país por $180.000 y en el exterior por $9 millones. Fondos de inversión $10.000.000. Y ahorros cerca de U$ 50.000.
El salto de Adorni se hace evidente con la compra, sin vender nada, del departamento de Miró --que se escrituró en 230.000 según consignó el diario La Nación, pero rondaría al menos los 500.000 dólares-- y la casa en el country Indio Cuá en Exaltación de la Cruz, al menos otros 300.000 dólares. Ninguna de las dos propiedades figuran en su declaración patrimonial, pero cuando le preguntaron en ronda de periodistas dijo que tenía margen todavía para actualizar la que corresponde a 2025.
La compra de la calle Miró tiene ribetes más que extraños: el 87 por ciento del valor se cubrió con una hipoteca de las dos dueñas anteriores. El periodista Ignacio Grimaldi le tocó el portero eléctrico a Beatriz Viegas, jubilada de 72 años, y le pregunto si conocía a Manuel Adorni. La mujer contestó: “la verdad, no”. Tampoco hubo suerte con Claudia Szabo, de 64 años, empleada. Una mujer contestó el celular de Szabó, negó que fuera ella y dijo que no sabía nada de Adorni ni de las hipotecas. La impresión que surge es que el propio Adorni compró el departamento en abril de 2025 y las dos mujeres serían prestanombres para simular un crédito, de por sí extrañísimo. Nadie, y menos un privado, otorga una hipoteca por el 87 por ciento del valor de una propiedad.
Todo indica que el asombroso crecimiento patrimonial de Adorni tampoco parece ser producto de una vida austera. En una reciente entrevista el funcionario dijo que nadie en el gabinete había modificado su nivel de vida desde la llegada al gobierno. Pero los datos y las propiedades indican lo contrario. Más todavía si se suman el pago de pasajes, como el de su esposa de regreso desde Nueva York, por unos 5000 dólares, y si fuera real que él pagó el viaje con su familia a Punta del Este para el fin de semana de carnaval: serían en total cerca de 9000 dólares más. Según distintos informes, habría que agregar gastos siderales en tarjetas de crédito suyas y de su esposa que Marcela Pagano calculó en unos 17 millones de pesos mensuales. Y deberían entrar en la cuenta las expensas: sólo las del country rondan los 800.000 pesos.
La casa en San Isidro
La diputada Pagano ya presentó varias denuncias sobre los bienes de Adorni. La última: pidió que se investigue si le pertenece un chalet residencial de “importantes dimensiones” ubicado en la esquina de las calles Vieytes y Presidente Quintana en San Isidro. La presentación dice que el valor no sería inferior a 2 millones de dólares. La propiedad, dijo, está inscripta a nombre del empresario Álvaro Castro Burgueño desde abril de 2025. Pagano asocia su inscripción con el escándalo de la criptomoneda “Libra” (“$LIBRA”) ya que Castro Burgeño sería “un empresario dedicado a la tokenización del mercado inmobiliario y la inversión en criptoactivos aplicados a bienes raíces”. Dice que, según publicaciones periodísticas –cita a la Política Online— los vecinos dicen que Adorni habría vivido ahí o que lo veían por la zona. Ella también recordó que el jefe de gabinete iba a ser el principal orador del Tech Forum 2025, evento de negocios cripto que había tenido su primera versión en 2024 (antesala de Libra).
Necesita un abogado
La evolución patrimonial es analizada en la causa judicial que ahora el juez federal Ariel Lijo le delegó al fiscal Gerardo Pollicita. Hasta ahora un broker de vuelos, el piloto Agustín Issin Hansen y su secretaria, Vanesa Tossi, afirmaron que los viajes los pagó el conductor de la TV Pública Marcelo Grandio, amigo de Adorni que tiene contratos con el Estado. La mujer incluso fue enfática en que Grandio, al comprar los lugares en el avión privado, le dijo que quería “invitar” a una familia, y luego supo que era la de Adorni. Confirmó que el animador pagó y que intentó que no le hicieran factura. O sea, además del incremento patrimonial no se descartaría una dádiva pese a que el funcionario dijo que pagó él. Cualquier hipótesis es problemática.
En el escrito en el que pidió medidas de prueba, Pollicita puso énfasis en propiedades y viajes. Hay requerimientos a los registros de la propiedad de CABA y de la Provincia de Buenos Aires, al municipio de Exaltación de la Cruz y al country Indio Cuá, en todos los casos preguntando por propiedades de Adorni y su esposa, autorizaciones de construcción, expensas y demás elementos imprescindibles para la causa. Respecto de los viajes, el fiscal le pide a Migraciones que le indique todas las veces que Adorni y Angeletti salieron del país desde 2022 hasta la actualidad.
A primera vista, está claro que hay un cambio notorio en el nivel de vida desde que Adorni asumió como vocero y luego jefe de Gabinete. Pasó con los años, de un departamento comprado con un crédito de IVC a tener, al menos, cuatro propiedades. Es evidente que antes de ser funcionario, ni Adorni ni su esposa se iban a Punta del Este en vuelo privado. Tampoco tenían chances de gastar lo que gastan en tarjetas de crédito.
Si se tratara de opositores, seguro Javier Milei y el propio Adorni, los calificarían como casta, casta, casta. Pero, lo peor de la situación es que los elementos de sospecha sobre enriquecimiento ilícito se consolidan y aún se agravan con cada día que pasa.
Martes, 31 de marzo de 2026