Bs. As. (26-5-26): El exvocero esperó a que avanzara la causa por enriquecimiento ilícito para acomodar sus papeles. Se descuenta que inventará una sucesión de su padre, que falleció hace 20 años. Se calcula que movió un millón de dólares en pocos meses.
Por Raúl Kollmann
Adorni, complicado “Si puso un millón, significa que tiene otros tres guardados”, dicen en la justicia. noticias argentinas
Manuel Adorni presentaría su declaración jurada en los próximos días apurado para salir al paso de lo que ya se habla en Comodoro Py: de aquí a las dos primeras semanas de junio el juez Ariel Lijo podría llamarlo a la primera indagatoria. El presidente Javier Milei aseguró que entregaría la declaración hace 19 días y, como se pronosticaba, el jefe de Gabinete no la presentó. Es que esperaba ver qué otras cosas le encuentra la justicia. La primera indagatoria no será por enriquecimiento ilícito -el expediente que investiga el fiscal Gerardo Pollicita, de licencia hasta este viernes-, sino en las causas que tienen que ver con los viajes a Punta del Este y los negocios con el productor de la TV Pública, Marcelo Grandío. En Comodoro Py están seguros que Adorni sacará de la manga una adenda de la sucesión de su padre, fallecido en 2006, y tratará de justificar todo el increíble movimiento de dinero en efectivo con una “corrección” de lo que dejó su padre. Irónicamente, en Tribunales suponen que dirá que recibió un enorme cajón de billetes de dólares, algo incomprobable. A eso se agregarán, también para justificar el ostentoso crecimiento de su nivel de vida, ingresos de su esposa, Bettina Angeletti, reciente monotributista.
La investigación sobre el jefe de Gabinete transita por dos carriles distintos:
*El más complicado es el vinculado con el enriquecimiento ilícito, pero en especial el movimiento de billetes en efectivo. Los 245.000 dólares de las reformas en Indio Cuá, en efectivo; 30.000 dólares del crédito que pagó por el departamento de Parque Chacabuco, en efectivo; los 30.000 dólares con los que cubrió la diferencia del valor del departamento de Caballito, en efectivo; los 10 o 15.000 dólares del viaje al Caribe, en efectivo. Y a esto se sumaron los datos conocidos este fin de semana de gastos de 7 millones de pesos mensuales en tarjeta de crédito, con un sueldo de 3.500.000. O sea, Adorni no sólo tiene que justificar de dónde sacó el dinero, sino también de dónde lo sacó en efectivo. En esta causa, Pollicita mandó a hacer una evaluación económica y después le pedirá una justificación al funcionario. Si no le satisface, pedirá la indagatoria. En el edificio de Retiro, donde trabaja Pollicita, ya tienen un cálculo de que Adorni movió cerca de un millón de dólares, pero, como se sabe, nadie gasta toda su plata en departamentos o reformas: “si puso un millón, significa que tiene otros tres guardados”, razonan. En una palabra, siga como siga la causa, el diagnóstico es que Adorni no tiene cómo explicar su explosión económica, gastada en propiedades, lujo y viajes.
*La otra vertiente de las complicaciones de Adorni son las causas por dádivas, en especial el viaje a Punta del Este, con el supuesto pago -¿cuándo no?- en efectivo de su amigo Grandío. Este expediente lo maneja directamente el juez Lijo que ya tiene buena parte de los elementos que necesita. La semana pasada se conoció también el viaje de Adorni al lujoso hotel Llao Llao en Bariloche, con una factura que superó los 9 millones de pesos. La reserva fue hecha por un empleado del grupo IRSA, que Lijo ya tiene identificado. El pago, tres meses después, se hizo con un depósito, en efectivo, en una sucursal del Banco Galicia. Como el delito a investigar también es el de dádivas, es posible que Pollicita le envie el caso a Lijo.
El rumor extendido es que el magistrado llamará a Adorni a prestar declaración indagatoria, a más tardar, en la primera quincena de junio. Ya tiene casi todos los elementos que redondean la sospecha de dádivas, un delito pariente de la coima: es recibir beneficios indebidos por su cargo, aunque no se pruebe en qué después el funcionario benefició a quien le hizo el “regalo”.
La herencia de los hermanos
Apretado por su situación política y judicial, se espera que Adorni presente la declaración jurada, insólitamente demorada. Las apuestas indican que se apoyará en un agregado a la herencia de su padre, Jorge Eduardo, fallecido en 2006. El hermano del jefe de Gabinete, Francisco, ya recurrió a esa jugada y presentó un agregado a su declaración diciendo que recibió 21 millones de pesos en efectivo. Son 15.000 dólares, demasiado poco para lo que tiene que justificar Manuel. El otro recurso sería acreditar ingresos siderales de su esposa, Bettina Angeletti, coach contratada únicamente por empresas estatales que tienen relación con su marido. Bettina arrastra un problema adicional: el fiscal Pollicita espera información de cómo se pagó el viaje que hizo con sus compañeras de estudios a España. “Algo raro hubo con ese pago”, dicen en Comodoro Py. Está la sospecha de que ella se hizo cargo de los gastos de buena parte de las que viajaron.
Sea como sea, parece evidente que Manuel Adorni tiene dificultades para explicar de dónde sacó tanto dinero, además, en efectivo. De lo contrario hace rato que hubiera presentado la declaración y habría evitado los escándalos explicando con nitidez el origen de los fondos. Un primer llamado a indagatoria movería la estantería y, de hecho, obligaría a Milei a apartarlo del cargo. El problema es que el propio presidente y su hermana, ya salpicados por Libra y Andis, quedarían en absoluta falsa escuadra: desde que arrancaron las denuncias no hicieron más que defender a su alfil, el jefe de Gabinete.
Martes, 26 de mayo de 2026