(17-1-16): La multiplicación de cesantías en la órbita pública también se hace notar, son mas de 20 mil trabajdores que el gobierno dejó cesante. Los sindicatos, en estado deliberativo. En Upcn remarcaron que se podría hablar de 65 mil trabajadores sin fuentes laborales. A esto se le deben agregar los miles de despidos y cesantías del sector privado. Desde el gobierno aducen que los problemas de los privados son externos por la crisis del Brasil y China, pero los justificativos de los despidos generalizados en la planta estatal siguen siendo ideológica. Detrás de todas estas maniobras estatales y privadas está claramente la intención de condicionar las paritarias, ya lo dijo el Ministro Prat Gay en tono de amenaza "no cambiemos salarios por despidos", siguiendo además con la criminalización de la protesta y la represión indiscriminada. Toda esta problemática se mantiene bajo un estricto blindaje mediático para proteger al gobierno de Macri. El panorama que se vislumbra es sumamente sombrío y el retoceso en materia de derechos sociales y laborales de más de una década. Rara forma de entender la promesa del presidente Macri de "Pobreza 0", cuando día a día empuja a miles de ciudadanos a ella
Empresarios y gremios elaboraron respectivamente sus sondeos respecto a los despidos. Más allá de las diferencias en los guarismos, todos coinciden en que fueron miles los perjudicados.
La trascendencia de los hechos que se suceden hace semanas respecto al despido masivo de trabajadores en el sector público y privado no es tal, según lo reflejan los medios informativos porteños de alcance nacional. Los grupos mediáticos que dominan la televisión, radio y la prensa escrita evitan darle el protagonismo que la situación amerita. Es que los empresarios y laderos del actual Gobierno nacional reconocieron un horizonte oscuro para el empleo en la Argentina. Es más, estimaron que se podría alcanzar los dos dígitos durante este 2016.
Entre los motivos esgrimidos en los restaurantes de Puerto Madero, Punta del Este y Balcarce 50 figuran -primero- los factores externos, luego las medidas económicas.
El contexto fue resumido por los grandes empresarios y transmitido por los medios como un conjunto de causas domésticas y externas que conspiran a que este año haya una "sensible destrucción de puestos de trabajo".
De acuerdo a cálculos privados, el desempleo llegaría a los dos dígitos a raíz de la recesión en el Brasil, la desaceleración de China, la caída del consumo por la devaluación y la ola de cesantías en el Estado y el sector privado.
"El piso para el desempleo este año es del 10 por ciento", calculó el economista del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas, Claudio Lozano, quien estimó que puede llegar hasta 12 por ciento.
DESEMPLEO PÚBLICO
Algunos sindicatos hicieron sus números y coincidieron en que los despidos ocurridos a lo largo y a lo ancho del país, en puestos del Gobierno nacional, provincias y municipios son cerca de 20 mil. O sea, miles de trabajadores que perdieron el empleo y dejaron a sus familias (20 mil familias) sin una fuente de ingreso.
Pero el horizonte no es nada promisorio, ya que el número podría trepar a 65.000 despidos, tal como señaló esta semana el gremio Unión del Personal Civil de la Nación. En el sector privado, el Observatorio de Derecho Social de la Central de Trabajadores de la Argentina proyectó que los despidos y la falta de renovación de contratos alcanzan a 10 mil empleados, mientras que la consultora Tendencias Económicas contabilizó 5.439 cesantías en las empresas en diciembre, cinco veces más que hace un año.
LOS "PRIVADOS"
Las cesantías, suspensiones y recortes salariales en el sector privado abarcan principalmente a la actividad metalmecánica, la automotriz, la industria frigorífica, construcción y el sector frutícola, que pese a la disminución de retenciones y la devaluación registró despidos en Río Negro.
Los conflictos latentes
La avícola Cresta Roja fue la que rompió el "blindaje" mediático advertido desde que asumió Mauricio Macri. El enfrentamiento de los cesanteados con las fuerzas de seguridad acaparó la atención de lo que en principio se evitó mostrar.
Es que se trata de una temática advertida por el kirchnerismo en cuanto al modelo neoliberal que impulsaría ajustes financieros y los consecuentes despidos. Pero la situación no quedó en un hecho estanco, sino que se replicó en distintos puntos del país en diferentes jornadas.
Así se conocieron tiempo después los 120 despidos de la cerámica San Lorenzo y los 500 empleos por el plan de desinversión de Tecpetrol, en la Patagonia, a raíz de la caída del precio del barril de crudo.
En los últimos días se sumaron las 200 suspensiones que implementó la emblemática Havanna, debido a la mala temporada turística en Mar del Plata y toda la Costa Atlántica.
Otros conflictos alcanzan a privados que se beneficiaban de sus vínculos con el kirchnerismo, como el multimedios Grupo 23 -los trabajadores reclaman por salarios impagos y contra el vaciamiento económico de los dueños Sergio Szpolski y Matías Garfunkel- y la firma Austral Construcciones, que de acuerdo al sindicato Uocra tiene previsto recortar 1.800 puestos de trabajo.
En este grupo de compañías puede incluirse el cierre intempestivo de la aerolínea Sol, que anunció en las últimas horas el cese de sus actividades y el despido de sus 220 empleados debido a que Aerolíneas Argentinas le rescindió un contrato del que dependía su sustento económico.
Contemplan continuar con más recortes
Por su lado, el Observatorio de la Actividad Metalúrgica de Córdoba midió en una encuesta que, si bien el 68 por ciento de las empresas prevé mantener el personal, el 10,5 por ciento contempla despidos y otro tanto presentar procesos de crisis, mientras que el 5 por ciento opta por no renovar vacantes.
Según la CTA, la multiplicación de los despidos en el sector público y privado tiene como objetivo condicionar los aumentos salariales y contener la inflación.
"El éxito del programa de ajuste en curso requiere como condición necesaria una caída sustancial del salario de los trabajadores. La brutal transferencia de recursos que implicó la devaluación y eliminación de las retenciones a las exportaciones, sumada a la eliminación de los subsidios a los servicios públicos, requiere un recorte de la porción del ingreso nacional que reciben los trabajadores", señala la central sindical en un documento.
Domingo, 17 de enero de 2016