Domingo, 1 de Marzo de 2026
  
01/03/2026 11:53:24
Política Alineamiento
Milei va al Congreso con el discurso de Trump
Compartir en Facebook    Compartir este artículo en Twitter    Compartir este artículo en WhatsApp    Imprimir esta nota
Domingo, 1 de marzo de 2026

Bs. As. (1-3-26): Hablará de la ley para mudar la embajada a Jerusalén, la integración al Board of Peace, los convenidos comerciales caídos y el abandono de Naciones Unidas. Todo indica que Javier Milei arrancará la parte de su discurso referido a las relaciones exteriores con una nueva muestra de alineamiento con las derechas de Estados Unidos e Israel. Seguramente sus primeras palabras serán de respaldo a la operación en Irán, tal como se señala en el comunicado dado a conocer ayer. Milei aparecerá lejos de la mayoría de los mandatarios latinoamericanos, partidarios de la negociación, no de la guerra.

Por Raúl Kollmann

En el período de sesiones legislativas que se abre, se presume que habrá dos hitos en materia de relaciones exteriores. Por un lado, Milei necesitará una ley para su intención de trasladar la embajada de Argentina en Israel, desde Tel Aviv a Jerusalén. La ley original, en tiempos de Juan Domingo Perón -la 14.025, mayo de 1951- fue pionera en establecer relaciones diplomáticas con Israel, pero dice específicamente que la embajada se ubicará en Tel Aviv. Milei viajará a Israel en mayo y quiere hacer el anuncio. La segunda ley que requerirá el presidente es la de adhesión al Board of Peace (Junta de la Paz), un tratado que fue firmado por el Presidente, pero que requiere ratificación. Muy pocos países, la mayoría monarquías árabes o exrepúblicas soviéticas, se unieron a la organización creada y conducida de manera vitalicia por Donald Trump. A estos dos proyectos, podrían sumarse otros, tal vez orientados a alejarse cada vez más de Naciones Unidas o las entidades de derechos humanos. Los acuerdos comerciales con Estados Unidos parecen caídos, tras el fallo de la Corte Suprema norteamericana.

Lejos de los vecinos y Naciones Unidas
La irrupción del ataque de Trump y Netanyahu en el fin de semana vuelve a ubicar a Milei en otro andarivel que casi todos los vecinos de la Argentina, la mayoría de los países europeos y, en especial, Naciones Unidas. Luiz Inacio Lula Da Silva fue categórico: condenó el ataque e insistió en que el único camino para la paz y la estabilidad son las negociaciones diplomáticas, que en este caso eran conducidas por el canciller de Omán, Badr Albusaidi, como intermediario. Claudia Sheinbaum ya fue por el mismo camino en el anterior ataque de Estados Unidos e Israel contra las instalaciones nucleares de Irán: “México siempre será un factor de paz y no de violencia”.

La postura tradicional de la mayoría de los países latinoamericanos es que los conflictos deben tratarse en Naciones Unidas y que no puede haber decisiones de ataques unilaterales de los países. En general, hasta el momento, no hay respaldos al régimen retrógrado y represivo de Irán, sólo exhortaciones a la paz, a las negociaciones y a evitar las muertes de seres humanos. Dentro de Estados Unidos se cuestiona que Trump haya actuado sin autorización del Congreso y dos días después que el canciller de Omán, principal negociador, dijera que había fuertes chances de un acuerdo Estados Unidos-Irán, con control diario sobre el sistema nuclear.

Milei estará lejos, muy lejos, de esas posturas. El comunicado de la Cancillería apoya las acciones conjuntas de Estados Unidos e Israel “para neutralizar la amenaza que el régimen de la República Islámica de Irán representa para la estabilidad internacional a largo plazo y la seguridad de la región”. Un respaldo, sin objeciones. Es la derivación lógica de la política de Milei de y Netanyahu.

A Israel en mayo
Milei planea viajar a Jerusalén en ocasión de celebrarse el 78 aniversario de la fundación del Estado de Israel, en mayo de 1948. Es más, en Jerusalem afirman que será una de las estrellas de la celebración, al punto que se lo invitaría a encender una de las antorchas conmemorativas. Como viene señalando desde el principio de su mandato, la intención de Milei es mudar la embajada argentina desde Tel Aviv a Jerusalén, un gesto de política internacional de alineamiento con Israel y de cierta confrontación con el mundo árabe. Quiere anunciarlo allá, con estrépito.

La ley 14.025, del 31 de mayo de 1951, impulsada durante el gobierno de Perón, estableció las relaciones diplomáticas con Israel. La Argentina fue de los primeros países en reconocer al Estado judío y de los primeros también en tener relaciones diplomáticas. El artículo 2 dice textualmente: “créase la legación de la República Argentina en el Estado de Israel, con sede en Tel Aviv”. El Congreso le dio así el visto bueno a un acuerdo que firmó el canciller de Perón, Juan Atilio Bramuglia. El primer embajador fue Pablo Manguel. A esto siguió incluso el envío de ayuda de la Fundación Evita a Israel, principalmente ropa, alimentos, medicina y maquinaria para los campamentos en que vivían los inmigrantes llegados después del Holocausto. En ese marco, se estableció una buena relación entre Eva Perón y Golda Meir, por entonces ministra de Trabajo.

Dado que la ubicación de la embajada está en el texto de una ley, se requerirá otra para el traslado. Ya se sabe que Milei ha sido poco respetuoso de esas normas, pero se dice que enviará un proyecto para que el Congreso lo apruebe.

El Board también necesita ley
Pese a que hubo un amague de eludir al Congreso, el Gobierno finalmente hizo saber que enviará a diputados y senadores un proyecto para que se apruebe la incorporación de Argentina al Board of Peace. Toda la política exterior -si se la puede llamar así- consiste en hacer, en espejo, lo que hace Trump. Y el presidente norteamericano es el que puso en marcha el Board diciendo que es la mejor organización de la historia mundial y que podría reemplazar a las Naciones Unidas.

Milei fue uno de los pocos mandatarios que aparecieron en la foto de la primera reunión realizada en Washington el 19 de febrero. A su lado, la mayoría eran monarcas árabes o mandatarios de exrepúblicas soviéticas, junto a los tradicionales aliados de Trump, el presidente de Paraguay, Santiago Peña, y el de Hungría, Viktor Orban. Ausentes y habiendo rechazado la participación en el Board estuvieron todos los demás países europeos, Brasil, México, la mayoría de los latinoamericanos, la casi totalidad de los africanos y ni China ni Rusia ni India. Los demócratas en Estados Unidos sostuvieron que fue un grave fracaso de Trump.

Aun así, Milei firmó el documento fundacional y requiere ratificación del Congreso, porque así lo establece el inciso 22 del artículo 75 de la Constitución Nacional. Por supuesto que el presidente puede demorar la aprobación de la incorporación al Board, pero le vendría bien para exhibirla como un trofeo ante Trump.

Milei viajará a Miami la semana próxima y luego a Nueva York. Será el viaje número 15 a Estados Unidos, una evidencia de cuáles son las relaciones exteriores del país.

La movida anti-ONU
Como se sabe, Trump anunció que Estados Unidos se retira de 66 organismos, buena parte relacionada con Naciones Unidas. Milei hizo un anuncio casi idéntico y hay rumores de que pretende renunciar -denunciar- el tratado que es la Convención Americana de Derechos Humanos. Es decir, abandonar el sistema interamericano de derechos humanos. De ser cierto, requerirá aprobación del Congreso y es un proceso largo, de aproximadamente un año. Sería una movida grave, porque el sistema monitorea a todos los países y ha emitido informes duros respecto de Venezuela e incluso sobre las cárceles en Argentina.

Pero si lo hace Washington, el rumor es que se replica en la Casa Rosada y tendrá que pasar por el Congreso.

Los acuerdos comerciales ¿caídos?
El discurso de Milei está guardado, pero no faltan quienes insisten en que va a alardear que consiguió dos acuerdos comerciales ventajosos para la Argentina.

La realidad es que el firmado con Estados Unidos está caído. Sucede que se le otorgó a la Argentina el beneficio de que los aranceles de las exportaciones a Estados Unidos sólo alcanzarían al 10 por ciento. Pero la Corte Suprema del país del Norte volteó todas las decisiones de Trump en materia de aranceles, por lo cual el mandatario impuso, de prepo, un 15 por ciento, apelando a una norma de emergencia. Ese porcentaje rige para todos, no sólo para Argentina y únicamente por 180 días, porque es de emergencia. A cambio, Milei le firmó todas las concesiones que los norteamericanos vienen reclamando desde hace décadas, incluyendo la sujeción de la Argentina a las patentes norteamericanas que no se registraron en el país. Eso implicará un aumento, por ejemplo, en el precio de los medicamentos. Pero como la parte de Estados Unidos quedó sin efecto por el fallo de la Corte, el acuerdo está caído de facto.

El otro convenio comercial es el firmado con la Unión Europea, con Lula encabezando las negociaciones. Milei se subió a última hora y lo exhibe como un logro. Hay toda una polémica porque, según algunos legisladores peronistas, el texto original ya no es el de Cristina-Lula sino que fue modificado por Macri-Bolsonaro, excluyendo todos los tramos relacionados con transferencia de tecnología y derechos humanos. La idea era armar un bloque Mercosur-Europa no sólo comercial, sino también político y social. Otros legisladores consideran que, formulado como está ahora, debilita las chances de la industria argentina: “las automotrices brasileñas, tras este acuerdo, ¿comprarán un amortiguador argentino o uno alemán? Es evidente que irán por el alemán y nos van a cortar las posibilidades en el mercado brasileño”, concluyó un exfuncionario de la Cancillería. Para otros legisladores, el acuerdo Mercosur-Unión Europea rompe con el alineamiento con Estados Unidos y es positivo.

Para Milei, exhibir el acuerdo plantea varias contradicciones. Por lo pronto, va en el sentido contrario de lo que pregona Trump, que encabeza una oleada proteccionista, no aperturista. En segundo lugar, parece ir en distinto rumbo al de la alianza con Trump, que exige acuerdos prioritarios en materia de minerales y energía. En tercer lugar, es público y notorio que fue un acuerdo protagonizado por Lula. Y, finalmente, es muy posible que el acuerdo termine naufragando por la oposición de Francia, España y otros países europeos.

Casi todos los temas parecen lejanos a la vida cotidiana de los argentinos, en especial al cierre de empresas, los bajos salarios, las catastróficas jubilaciones, los altos costos de los servicios. Sin embargo, la relación carnal con Trump es el gran sustento de la Casa Rosada. El mandatario norteamericano se lo dijo dos veces a Milei en el encuentro del Board: “él perdía las elecciones. Gracias a mi apoyo, terminó ganando”. En la segunda mención, Milei bajó la vista. Pero es lo que está en el trasfondo del discurso de inauguración de sesiones ordinarias.


Domingo, 1 de marzo de 2026

Copyright ©2008
Surcorrentino.com.ar
Todos los derechos reservados

DESARROLADO POR:
www.chamigonet.com.ar