Washington (26-4-26): Fue en uno de los eventos políticos más populares de Washington: la Cena de Corresponsales. El atacante fue detenido e identificado. El Gobierno dice que el objetivo era todo el Gabinete. Nadie salió herido.
Otra vez la violencia política sacudió a Washington. Un hombre logró ingresar con armas a uno de los eventos políticos más importantes de la Casa Blanca, la Cena de Corresponsales, donde se encontraba no sólo el presidente de Estados Unidos, Donald Trump y su esposa, Melania, sino también el Vicepresidente, miembros de su Gobierno y del Congreso. Disparó varias veces y el mandatario, su vice y la primera dama tuvieron que ser evacuados en medio de escenas de pánico que se transmitieron al país y el mundo en vivo.
Aunque hay muchos interrogantes, pero lo que se sabe es que el sospechoso fue detenido en el momento e identificado como el maestro y programador californiano Cole Allen. Según informó el fiscal general en funciones Todd Blanche, el hombre ya confesó que su intención era matar a cualquier miembro del gobierno federal que estaba participando del evento. El funcionario fue contundente sobre este punto: el objetivo era todo el gabinete. No quiso confirmar ni desmentir si Trump y su vice J.D. Vance también era parte de este objetivo.
Pese a los momentos de pánico que se vivieron en el hotel Washington Hilton, donde se realizaba la cena, no hubo heridos. El mandatario, la primera dama y el vice fueron evacuados de inmediato y sin problema. De hecho, poco después, el propio Trump intentó minimizar lo ocurrido y agradeció, mediante un breve mensaje en redes sociales, el “fantástico trabajo” del Servicio Secreto.
“Actuaron con rapidez y valentía”, señaló el mandatario, quien además informó que el presunto tirador ya había sido detenido. “He sugerido que ‘el espectáculo continúe’, pero seguiremos las indicaciones de las fuerzas de seguridad”, añadió.
El presidente también indicó que en breve se tomará una decisión sobre la continuidad del evento, aunque advirtió que, ocurra lo que ocurra, la velada ya no será igual a lo previsto. “Simplemente, tendremos que repetirla”, afirmó.
Este domingo, mientras se conocían los primeros detalles sobre la vida del presunto atacante, Trump volvió a utilizar sus redes sociales para agradecerle al Servicio Secreto y las fuerzas de seguridad por su rápida acción y sostuvo que lo pasó demuestra la necesidad de un Salón de Baile nuevo en la Casa Blanca, un proyecto multimillonario que impulsa el mandatario frente a las críticas de la oposición por su masivo costo económico.
"Lo que pasó anoche es exactamente la razón por la que nuestro gran ejército, Servicio Secreto, fuerzas de seguridad y, por distintas razones, cada presidente en los últimos 150 años, han venido demandando que se construya un Salón de Baile más grande y seguro en la propiedad de la Casa Blanca. Esto nunca hubiera sucedido en el Salón de Baile militar ultra secreto que se está construyendo en la Casa Blanca", sentenció el mandatario, pese a que en el pasado este pedido nunca fue parte de la agenda de sus antecesores.
Los momentos de pánico
La cena se interrumpió luego que se escuchara un ruido de origen incierto dentro del recinto, lo que generó una reacción inmediata de los organizadores y del equipo de seguridad presidencial. En ese contexto, se pidió a los asistentes que evacuaran el lugar, mientras eran despedidos con aplausos.
Algunos presentes, como la periodista de CNN, Kaitlan Collins, relataron que debieron resguardarse durante varios minutos debajo de sus mesas por precaución.
Minutos más tarde, agentes armados del Servicio Secreto subieron al escenario donde se encontraba el mandatario, quien fue retirado junto a su esposa siguiendo el protocolo de seguridad correspondiente. Más tarde, reapareció frente a la prensa para despejar cualquier rumor.
Domingo, 26 de abril de 2026