Paso de los Libres (3-5-26): El municipio de Paso de los Libres despide gente, limita el boleto estudiantil, deja a los CAPS sin remedios y a los comedores casi sin comida por "falta de presupuesto", pero sin embargo anuncia que gastará cientos de millones que "no tiene" en volver a "cambiar" la calle Colón solo para que los autos puedan estacionar allí. La falta de políticos y las similitudes con el Gobierno de Rulo Verón.
Foto:Faraldo y su termo, muestra de su ego
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No hay muchos registros de un error político tan estúpido como el que Faraldo está a punto de cometer, y si en medio de una crisis económica tan profunda para la mayoría de las familias (en el que para colmo limitaron al mínimo todos los gastos sociales) el intendente y los improvisados que lo rodean creen que van a sacar rédito de un gasto superfluo multimillonario, son más estúpidos que el hecho en sí.
En tiempos normales la política está acostumbrada a producir estas tonterías, que solo sirven para que un gobernante sienta que se diferencia del gobierno anterior cambiándole la impronta a una de sus obras, y el pueblo está acostumbrado a dejarlas pasar, aunque en tiempos de profundas crisis, como la que atravesamos hoy, la gente suele cobrárselas.
Hoy no hay plata para el BEG, solo una pequeña porción de los niños libreños (aquellos que viven a más de 25 cuadras de la escuela) pueden viajar en colectivo para ir a estudiar, los demás, la inmensa mayoría, debe caminar. Con calor, con frío, con sol, con lluvia, todos los días nuestros hijos deben caminar 30, 40 o 50 cuadras por día solo para ir a la escuela y volver a sus casas; y los que tienen doble turno caminan 60, 80 o 100.
Y lo mismo ocurre con los trabajadores municipales, que nunca en la historia ganaron menos menos que hoy en términos reales. Cuando Faraldo asumió prometió que mantendría el subsidio del pasaje de colectivo que venía implementando Ascúa para los trabajadores que viven lejos de su lugar de trabajo, pero eso no se cumplió, y a los municipales les pasa lo mismo que a sus hijos, deben caminar docenas de cuadras cada día para ir a trabajar.
¿Resultado del incumplimiento? Los chicos y los trabajadores municipales pierden horas por día caminando decenas de cuadras y la empresa TIG está al borde de la quiebra, sencillamente porque el pueblo trabajador no puede pagar un boleto de 1.400 pesos para cada uno de sus integrantes.
Al mismo tiempo el Gobierno de Milei, al que Agustín Faraldo adhiere, eliminó el Programa Remediar, que nutría de medicamentos gratuitos a todos los CAPS municipales del país, y ya trascendió que el municipio no tiene recursos para satisfacer esa demanda, y que si el Hospital San José no puede hacerse cargo la población más desposeída se va a quedar sin los remedios para la presión, la diabetes, el asma o las cardiopatías.
Para colmo, cada día recibimos más y más quejas de comedores a los que el intendente decidió restringirles la ayuda para poder darles de comer a los chiquitos que no tienen nada. Miles de niños libreños dejaron de tener un plato de comida caliente por decisión del intendente Faraldo, que siendo un próspero productor ganadero le quitó la carne a los comedores comunitarios.
Sí, así como se lee, el productor ganadero más próspero de Paso de los Libres, Agustín Faraldo, les quitó la carne a los comedores de la ciudad que gobierna.
En síntesis, Faraldo dice que no tiene plata para la comida de los chicos ni para los remedios de los más humildes; también dice que no tiene plata para subsidiar algo tan importante como el boleto de los trabajadores municipales y el de nuestros niños, con la situación de inseguridad a la que eso los expone al tener que trasladarse decenas de cuadras (durante la madrugada o el anochecer) para poder cumplir con sus tareas, sobre todo en el caso de las mujeres y los niños, que quedan expuestos a los peligros de la calle en los peores horarios.
Y en medio de esa crisis económica al intendente no se le ocurre mejor idea que anunciar que va a gastar cientos de millones de pesos en una obra cosmética, que no es ni urgente ni imprescindible, de hecho ni siquiera es necesaria.
En ocasiones las obras se "cuestionan" por tendencias políticas; que "pavimentaron tal calle en lugar de pavimentar aquella otra", que "construyeron monumentos a tal o cual cosa y no a tal otra"; pero hay obras que nadie discute, ejemplos de ello: nadie cuestionó la construcción del nuevo hospital; ni el trazado de la costanera o su posterior pavimentación, o el sambódromo, o la pavimentación de Di Tomaso, o la de 2 de Abril, o la Jorge Newbery: o el Parque Acuático; o el Hospital Odontológico, y podría llenar páginas con obras que nadie cuestiona porque eran necesarias para mejorar la calidad de vida de una determinada mayoría, y por eso todos las valoran más allá de las ideologías, al cabo de ellas todos quedan conformes, a un lado y el otro de la grieta.
Una de esas obras es la modernización de la Calle Colón, el pueblo amó esa obra, que fue pensada por un Gobierno radical y llevada a cabo por un Gobierno peronista, y hoy nos desayunamos con que, apenas dos años después de su inauguración, Agustín Faraldo decidió destruir conceptualmente esa obra solo para que los autos puedan volver a estacionar sobre esa arteria.
¿Hubo quejas? no, ¿hubo disconformidad? no ¿alguien se manifestó en contra de la obra? no; lo único que motiva a Faraldo para semejante sinsentido es quitar de la memoria colectiva una obra que (perdón por la insistencia pero creo que el dato es determinante) fue pensada por radicales y ejecutada por peronistas.
El intendente está siendo estúpido, y lo peor es que no hay nadie alrededor suyo que sea capaz de hacérselo notar. Ese es el precio que deben pagar las sociedades que son "convencidas" de que es bueno votar por fuera de las estructuras partidarias. Los partidos políticos existen para algo que es mucho más importante que el manejo del poder, tienen como premisa preparar a ciudadanos comunes para que llegado el momento sepan hacerlo.
Faraldo llegó a poder gracias a los votos del radicalismo, y ni bien llegó destrató a sus dirigentes y poco a poco los fue perdiendo o expulsando. Hoy su Gobierno no tiene rumbo, no hay nadie en esta gestión que conozca la botonera del Estado; el intendente no tiene idea de nada, su secretario de Gobierno tiene menos ideas que él y su ignoto gabinete tampoco está a la altura de las circunstancias.
La última vez que nos pasó algo parecido a los libreños el resultado fue horrible. Corría el año 2001, ni radicales ni peronistas fueron capaces de convencer al electorado y eso produjo la llegada al poder de un juez, un buen tipo, pero absolutamente ignorante en términos políticos.
Al igual que Faraldo Rulo Verón también "escuchó a las sirenas", al igual que Faraldo Rulo también despreció al partido que lo llevó al poder, y al igual que Faraldo Rulo también nombró outsiders en el gabinete, ¿el resultado? la crisis post 2001 se lo llevó puesto; el PANU y Fernando Lahoz lo llevaron al límite de la renuncia, y en su gabinete no había nadie que le mostrara el camino a seguir.
¿Cual es la diferencia significativa entre aquel caso y este? a Rulo lo salvó el Concejo Deliberante, porque estaba lleno de políticos con experiencia que decidieron que la institucionalidad estaba por encima de todo, mientras sus concejales lo querían hundir la oposición (liberales, radicales y algunos peronistas) decidieron que no, la pericia de la liberal Andrea Codello, las buenas intenciones de Vicente Picó (presidente de la UCR) y el voto decisivo de Jorge Alegre les pusieron un límite a las aspiraciones de los panuístas que lo querían derrocar.
Conclusión, Rulo Verón estuvo suspendido 20 días; al retomar su cargo tuvo que rehacer su gabinete y poner en los lugares importantes a políticos que supieran qué hacer. Lo que nunca pudo recuperar Verón fue el manejo pleno del poder, solamente logró completar su mandato cuando entendió que al no haber una estructura sólida detrás del gobernante el poder se comparte o se pierde.
¿Tiene el intendente hoy un Concejo Deliberante a la altura de aquel?, ¿qué pasaría si la UCR se cansa de las tonterías de Faraldo y el gobernador le quita su respaldo?, ¿cuántos concejales le quedarían al intendente si los hermanos Valdés pegaran un chiflido?
Es una pena que no haya en el municipio alguien que piense la política en serio, porque nunca el fracaso de un Gobierno es bueno para la sociedad, y un Gobierno sin políticos no tiene otro destino que no sea el fracaso.
Por gabriel Link
Domingo, 3 de mayo de 2026