Bs. As. (15-7-26): Antes del partido contra los ingleses, el Gobierno salió a contradecir a Milei y reivindicar el reclamo de soberanía. La extrema derecha no hace nada ante el proyecto británico-israelí que empiece a llevarse el petróleo de las islas. El cálculo político basado en las encuestas para impedir que Villarruel y el peronismo capitalicen el reclamo.
Por Diego Genoud
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Malvinas: Milei juega para Inglaterra, atado al bloque del invasor
Justo cuando la semifinal de Argentina con Inglaterra se confirmaba, el gobierno de Javier Milei decidió hacer una intervención sobre la causa Malvinas. El canciller Pablo Quirno publicó una nota de opinión en la que se despegó de los argumentos que el presidente defendió en más de una oportunidad y destacó la importancia del reclamo contra la ocupación de las islas. En una nota publicada por La Nación el domingo pasado, Quirno recordó dos pronunciamientos que algunas semanas atrás hicieron la OEA y el Comité de Descolonización de la ONU sobre la necesidad de reanudar las negociaciones entre Argentina y el Reino Unido sobre la disputa por la soberanía en las islas ocupadas por los ingleses desde hace 193 años.
De repente, el Gobierno que hace dos años y medio insulta y maldice por woke, inservibles y parasitarios a los organismos internacionales consideró que sus llamados tenían una “enorme relevancia política y diplomática”. En las últimas horas, el vocero Adrian Ravier salió a amplificar la nueva postura libertaria. ¿Por qué el viraje?
En la víspera del partido contra Inglaterra, el Gobierno sabe que el reclamo por Malvinas es una causa de creciente popularidad, más cuando el Atlántico Sur es el eje de una disputa entre potencias y la banda de sonido de la selección de Lionel Scaloni incluye a los pibes de Malvinas. Basado en la línea histórica de Cancillería, Quirno dejó de lado el planteo de la autodeterminación de los kelpers que el mismo presidente defendió en el acto por el aniversario del 2 de abril de 2025. “Y si de soberanía sobre las Malvinas se trata, nosotros siempre dejamos claro que el voto más importante de todos es el que se hace con los pies. Anhelamos que los malvinenses decidan algún día votarnos con los pies a nosotros”, leyó Milei.
Atribuido a Santiago Caputo, el discurso de ese día quedó sepultado y Karina Milei ordenó poco después cambiar el eje para impedir que Victoria Villarruel y la oposición peronista capitalicen el descontento social con la postura de la La Libertad Avanza. Ahora Quirno plantea la necesidad de llevar el reclamo a los ámbitos multilaterales, en línea con lo que hicieron gobiernos anteriores y que los críticos de la postura consideran vía legalista sin consecuencias concretas. ¿Milei piensa que es un mecanismo efectivo o simplemente está en campaña por su reelección y no quiere perder más votos?
La diplomacia libertaria no es disruptiva ni original: rechaza el referéndum como forma de saldar el conflicto por la ocupación. Sin embargo, invoca la resolución 2065 de Naciones Unidas de 1965 que plantea la necesidad de una negociación pero también le abre la puerta por primera vez a la población implantada de los kelpers para que se sienten a la mesa.
La extrema derecha tiene frente a sus narices un desafío que lo delata. “Una de las manifestaciones más evidentes del incumplimiento de ese mandato internacional se observa en el proyecto Sea Lion. En diciembre de 2025, Rockhopper Exploration Plc y Navitas Petroleum Development and Production Limited anunciaron una pretendida decisión final de inversión para desarrollar ese yacimiento, ubicado en la Cuenca Malvinas Norte, sobre la base de licencias apócrifas emitidas por autoridades ilegítimas”, admite Quirno. Curiosa omisión: no menciona la nacionalidad de las empresas que operan en la ilegalidad. La británica Rockhopper, que tiene el 35% de las acciones, y la israeli Navitas, que tiene el 65% y aporta la mayor parte del financiamiento.
Tal como informó El Destape en abril pasado, las dos compañías anunciaron un plan para llevarse el petróleo de Malvinas, una inversión inicial por 1800 millones de dólares con el objetivo de producir 55 mil barriles por día y extraer petróleo crudo a partir de 2028. Como contó Roberto Bellato, en mayo las dos compañías anunciaron a sus inversores que tienen previsto expandir el volumen inicial de crudo y llegar a 180 mil barriles, una cifra considerable si se tiene en cuenta que hoy Argentina produce 880 mil barriles con Vaca Muerta incluida. La petrolera israelí informó que las obras de perforación y terminación van a comenzar a principios de 2027.
Con el barril 50% más caro que antes del inicio de la guerra en Medio Oriente, en Londres dicen que los kelpers encontrarían con ese negocio una fuente adicional de financiamiento y las islas podrían volverse autosuficientes. Los especialistas sostienen que si el territorio ocupado por los ingleses obtiene mayores fuentes de financiamiento, el Reino Unido puede autorizar el aumento de la migración y tener una población más numerosa, un paso adelante en su política colonial. Las reservas del Mar del Norte, que abastecen el 60% del crudo que necesita el Reino Unido, están en declive y casi la mitad de lo que consumen los británicos se importa de Noruega y Estados Unidos.
Para dar cuenta del extravío del gobierno de Milei, el ex embajador argentino Jorge Argüello remarca que hoy el presidente tiene como principales aliados a Estados Unidos e Israel, dos potencias que no respaldan el reclamo de soberanía argentina en las Naciones Unidas y se alinean con el bloque del ocupante. Sin autorización de Argentina, el proyecto de Rockhopper y Navitas se basa en una licencia de explotación del gobierno colonial y viola dos resoluciones de la ONU, la 31/49, que impide decisiones unilaterales en la zona en disputa, y la 18/03, que alude a la soberanía permanente sobre riquezas y recursos naturales.
La participación de la petrolera israelí en el proyecto extractivo en Malvinas expone la asimetría de las relaciones carnales que ensaya Milei con Benjamin Netanyahu. Las acciones de Navitas en el plan para llevarse el petróleo de Malvinas deja en ridículo al gobierno argentino. Tanto que, según pudo saber El Destape de fuentes de acceso a la Casa Rosada, en diciembre pasado desde la secretaría general de la Presidencia hicieron gestiones informales para pedirle al canciller israelí Gideon Sa'ar que aclarara la posición de su gobierno sobre el tema. A través de un mensaje en X, el 26 de diciembre, Sa’ar salió del paso: dijo lamentar la situación y se pronunció a favor de una solución pacífica en el territorio donde murieron 649 combatientes argentinos. Al instante, Quirno agradeció y dijo que las petroleras debían abstenerse de avanzar con el plan. Las dos lo ignoraron por completo.
Además de ampararse en las resoluciones de la ONU y la OEA, los organismos que Milei y Agustín Laje quieren destruir el gobierno de la extrema derecha podría hacerle un reclamo más enérgico a la administración Netanyahu. Además, según opinan distintos especialistas en el tema, podría aplicar sanciones económicas o indagar en los bancos que le garantizan el financiamiento a Navitas. ¿Serán los mismos que organizan salvatajes y préstamos con jugosas comisiones cada vez que Luis Caputo lo necesita?
Las dos petroleras fueron declaradas ilegales por el gobierno del Frente de Todos. Además, la ley Nacional N° 26.659 de Hidrocarburos (2011), modificada en 2013 por la ley N° 26.915, prohíbe la exploración y/o explotación de petróleo y gas en la plataforma continental argentina sin autorización del gobierno argentino. El procedimiento está dirigido a petroleras con sede en el Reino Unido como “Chrysaor Holdings Limited” y “Harbour Energy Plc.”, pero también a “Navitas Petroleum LP”, que tiene sede en Israel.
Ante la pasividad de Milei en el tema que enfrenta a la Argentina con el Reino Unido, el gobierno de Tierra del Fuego denunció hace algunos meses a Navitas Petroleum ante la Autoridad de Valores de Israel por presuntas irregularidades en el proyecto petrolero Sea Lion. La acusación apunta a la omisión de riesgos jurídicos, diplomáticos y geopolíticos en información brindada a inversores. Milei tiene otra política que lo ata de pies y manos. Está aliado al bloque del invasor.
Miércoles, 15 de julio de 2026