Bs. As. (7-11-26): El índice de riesgo país de la Argentina volvió a evidenciar las severas inconsistencias del programa económico del gobierno de Javier Milei. La herramienta elaborada por el banco de inversión JP Morgan trepó hasta los 939 puntos básicos, alcanzando así su registro más elevado en los últimos doce meses. El salto no solo profundizó una constante racha alcista en el mercado de deuda, sino que encendió alertas rojas en los despachos del Palacio de Hacienda, donde la ilusión de retornar a los mercados internacionales para refinanciar los compromisos del próximo año colisiona de frente con la desconfianza de los inversores.
El indicador elaborado por JP Morgan cerró en 939 puntos básicos tras una racha alcista del 19% semanal, exponiendo la fragilidad financiera del esquema económico libertario ante los abultados vencimientos de 2027.
La dinámica bursátil de la jornada dejó al descubierto la extrema volatilidad y la falta de sustento en la cotización de los activos soberanos. En el arranque de las operaciones en Wall Street, el indicador insinuó un respiro al perforar temporalmente la barrera de los 900 puntos para marcar un piso momentáneo de 895 unidades. Sin embargo, el entusiasmo inicial por el rebote de los bonos se diluyó con rapidez a medida que transcurrieron las horas, demostrando que la calma financiera promovida desde el discurso oficial dista de tener anclaje en la economía real.
Al cierre de la sesión, los títulos soberanos en dólares recortaron la totalidad de sus mejoras marginales y volvieron a ingresar en terreno negativo en la plaza neoyorquina. De este modo, el riesgo país consolidó un incremento diario del 1,5% y selló un preocupante salto semanal cercano al 18,9%. Para encontrar una cifra de tensión semejante en las planillas financieras hay que retrotraerse a octubre de 2025, durante la antesala de las elecciones legislativas, lo que ratifica que el deterioro del crédito público retornó a los niveles previos al último turno electoral.
La lectura del pulso financiero debió realizarse de forma exclusiva a través del comportamiento de los activos en el exterior, dado que en el ámbito local la actividad permaneció totalmente paralizada. La inactividad de la Bolsa de Buenos Aires y del mercado cambiario se debió a la confluencia de la celebración del Día del Bancario con feriados de la agenda eclesiástica regional. En ese contexto sin contención local, los papeles soberanos argentinos cotizados en Nueva York sufrieron duras caídas que golpearon tanto a los títulos Bonares como a los Globales, con retrocesos significativos en especies de referencia como el AE38D y el GD35D.
El nuevo pico del riesgo país pone en crisis la narrativa del equipo económico, que basaba su estrategia de sustentabilidad financiera en una rápida compresión de la brecha y de los rendimientos de la deuda. La incapacidad para perforar y sostener el indicador en niveles compatibles con el acceso al crédito internacional expone la fragilidad de un esquema sostenido sobre el ajuste recesivo, mientras el calendario de vencimientos se aproxima sin que el Gobierno atine a mostrar una hoja de ruta creíble para afrontar los compromisos en moneda extranjera.
Sábado, 7 de noviembre de 2026