Islas Malvinas (27-3-18): Luego del conmovedor viaje que realizaron familiares a Malvinas, Érica Giménez, sobrina de Andrés Daniel Rodríguez-correntino caído en las islas- dialogó con Radio Sudamericana en exclusiva y dijo "ahora ya no son unas parcelas frías o simples cruces, ahora todos los caídos tienen su identidad", relató.-
Erika Giménez es sobrina del excombatiente Daniel Andrés Rodríguez, un soldado santotomeño que perdió la vida en las Islas Malvinas, en oportunidad del conflicto bélico de 1.982. fue una de las personas que viajó ayer para reconocer al fin la tumba en la que descansa uno de los caídos en la guerra con Gran Bretaña. “Fue todo muy emotivo, vuelvo llena de gratitud porque nunca pensé viajar como sobrina, ya que es la primera vez que permiten hacerlo a personas que no sean padres o hermanos”, rescató.
Expuso que salieron a las 4 de la madrugada del lunes y llegaron a las 6:45 a las islas, donde descendieron en el complejo militar. “Nos recibieron muy amablemente”, destaco, agregando que después se movilizaron en colectivo al Cementerio Darwin, que se encuentra a 40 minutos de la base, donde “esperaba la Guardia Escocesa, que dedicaron música con la gaita a los caídos y a los familiares”.
Resaltó las palabras del soldado británico Geoffrey Cardozo, ahora con un alto rango, pero en 1.982, encargado de sepultar a los argentinos que fallecieron en las islas. “Lo más fuerte fue ver a madres de los soldados, caídos con mucha dificultad para caminar, mujeres de 90 años, yendo con su andador a ver a sus hijos, quizás en su último viaje”, manifestó.
Resaltó que “ahora, son soldados con nombre y apellido”, recordando que “la incertidumbre fue muy grande porque mi abuela, hasta los últimos días preguntaba dónde estaba su hijo y siempre hubo rumores, el mito urbano era cada vez más grande y no había nada concreto”. En cuanto a las islas, comentó que “el lugar es muy árido, hace mucho frio y no tiene vegetación”, agregando que el cementerio está en un cerro y cerca hay lagos en la zona.
Expresó que “fue todo muy prolijo, ordenado, con mucho respeto para que cada familiar pueda llorar a los soldados, dejarle el obsequio y algunas tumbas quedaron con ponchos, cruces, remeras de bandas de rock”. Señaló que “ahora, no eran simples cruces blancas frías, que no tenían vida, ahora cada familiar le le dio identidad, la tonalidad de cada caído”.
Respecto de la posibilidad de que los restos de su tío sean repatriados al Continente, Erika relató que “una de mis tías, el 7 de marzo recibió la noticia del ADN positivo y quería tener los restos acá, se corrió la noticia, pero era la intención de ella no más porque el resto de la familia quiere que permanezca allá, ya que ellos dejaron su sangre en territorio argentino”. “Si vuelven los restos, el cementerio queda desolado y perdemos la soberanía total”, exclamó.
Los familiares estuvieron tres horas en territorio de Malvinas y sobre esto, señaló que “esas horas parecían infinitas porque el clima es tan frio, el viento es impresionante, pero en ese momento, se calmó, salió el sol y parecía que Dios y los soldados nos regalaron una hermosa mañana para compartirla con nuestro caídos”.
Martes, 27 de marzo de 2018