Domingo, 8 de Febrero de 2026
  
08/02/2026 10:50:05
Política Papelón
Milei se dio el gusto blandió el sable corvo, le faltó disfrazarce de granadero (Video)
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Domingo, 8 de febrero de 2026

San Lorenzo (8-2-26): En medio de silbidos e insultos cruzados, dio un breve discurso y blandió el arma del prócer argentino, dió además un espectáculo grotesco y ridículo al salir corriendo, de una forma bastante curiosa, para saludar a sus adlateres..



Por Ignacio Cagliero

En un acto armado a su medida, el presidente Javier Milei encabezó ayer la conmemoración de los 213 años de la Batalla de San Lorenzo, la única librada en suelo argentino por José de San Martín. La jornada giró en torno a un simbolismo: la entrega del histórico sable corvo del general al Regimiento de Granaderos a Caballo, los protagonistas de aquel combate librado el 3 de febrero de 1813. “Nos recuerda que la libertad es inclaudicable”, dijo antes de darse el gusto de blandir la espada. Fue una ceremonia de insultos cruzados, en la que se escucharon silbidos desde las tribunas libertarias para el gobernador Maximiliano Pullaro, mientras que sus seguidores respondían con más gritos contra Milei. “¡¡Garca!!”, se escuchó cuando el Presidente levantó el arma del Libertador. La ceremonia se dio en una semana difícil para el Gobierno, luego de la polémica por la fórmula de medición de la inflación y el lanzamiento de una Oficina de Respuesta Oficial.

El Presidente arribó al aeropuerto de Fisherton por la tarde y desde allí se trasladó en helicóptero a la ciudad de San Lorenzo. Pero los movimientos de la jornada comenzaron por la mañana, con el operativo de traslado del sable corvo desde el Museo Histórico Nacional. Milei llegó al Campo de la Gloria acompañado de su hermana, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el ministro del Interior, Diego Santilli; el jefe de Gabinete, Manuel Adorni; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; y el ministro de Defensa, Carlos Presti. En el lugar fue recibido por Pullaro -a quién el mandatario había criticado en las redes al republicar un posteo de militantes libertarios- y el intendente sanlorencino, Leonardo Raimundo. Ambos lo acompañaron en el palco central, mientras que el resto de invitados de LLA estuvieron en un sector especialmente reservado.

Relegada dentro del Gobierno, no viajó la vicepresidenta Victoria Villarruel, que suele asistir a los actos militares en el interior del país. En la previa, la Rosada se había encargado de dejar trascender sus intenciones de asistir al evento del que participó en 2024. La conmemoración de la Batalla de San Lorenzo no es un hito atractivo en los calendarios presidenciales: el último que viajó fue Fernando de La Rúa en el 2000.

El acto comenzó pasadas las siete de la tarde y fue una ceremonia estrictamente protocolar, donde Milei fue el único orador. Se escucharon insultos hacía él y también hacía Pullaro, que venían desde los sectores militantes. En medio del silencio, cuando recibía el sable por parte de un granadero, se escuchó que alguien lo llamó “garca”. El Presidente siguió como si nada hubiera pasado.

Milei dio un discurso breve, con más carga histórica que política. En ese sentido, repasó la gesta sanmartiniana y el devenir del sable, hasta su exhibición en el Museo Nacional de Historia. “Se trata de la espada que trajo libertad a tierras que solo conocían el sometimiento, una espada que nos recuerda que la libertad es inclaudicable”, expresó. “No es un objeto histórico más, es probablemente el símbolo material más poderoso de la Nación Argentina”, sostuvo.

Ese protagonismo rompe con una tradición, en la que siempre hubo lugar para los discursos del gobernador y el intendente de turno. Como todos los años, se realizó la recreación del Combate de San Lorenzo, con la tradicional carga de caballería. Antes de todo, tres granaderos ingresaron con el sable, que quedó sobre una mesa del palco, durante todo el evento. Al final de la ceremonia, Milei cumplió su anhelo: tener en sus manos el sable corvo del general San Martín, que desde ahora será custodiado por los granaderos.

Las críticas a la oposición fueron una suerte de respuesta: “Nos llaman colonizados y vende patrias, pero hicieron todo lo posible para empobrecernos y perder el respeto del mundo. Nos dicen cipayos, pero desfinanciaron y desprestigiaron a nuestras Fuerzas Armadas, dejándonos indefensos. Nos acusan de unitarios, pero exprimieron al interior productivo durante décadas para subsidiar al Gran Buenos Aires y a los clientes del Estado”.

Por último, Milei definió al sable como “una reliquia nacional que tiene incrustada en ella el alma de nuestra Nación y que porta en ella también el espíritu de la independencia y la certeza de que somos un país soberano”. Y completó: “Mientras el sable esté resguardado, sabremos que somos argentinos y que nuestra misión de llevarle libertad al continente sigue más viva que nunca”.

El traspaso decretado por Milei derivó en la renuncia de su directora María Inés Rodríguez Aguilar, y en una medida cautelar presentada por la familia Rosas para frenar el traslado, que fue rechazada por la Justicia Federal al considerar que no existía una obligación legal de que la reliquia permanezca en el museo. Cerca del mediodía, el sable fue enviado a San Lorenzo en avión. Pero volverá a Buenos Aires y desde el domingo será exhibido en la sede del Cuartel del Regimiento de Granaderos a Caballo, en Palermo.

Semana compleja
El acto se da una semana compleja para el Gobierno. La renuncia de Marco Lavagna al Indec y la postergación del nuevo índice de inflación sembraron un manto de sospecha sobre el único activo que tiene la gestión Milei para mostrar: la baja de la inflación. Tampoco parece acertada la decisión de crear una Oficina de Respuesta Oficial, que recibió críticas de diversos espacios políticos. En ese escenario, el acto en San Lorenzo le sirvió al Gobierno para retomar la agenda en una semana clave por el debate de la reforma laboral y penal juvenil en el Congreso.

El arribo a Santa Fe también se da en un momento de tensión con el gobierno provincial. El reclamo por el nulo mantenimiento de rutas nacionales y la falta de apoyo a los sectores productivos del país son parte de las quejas que se le escuchan a Pullaro contra Casa Rosada. Una postura que le jugó en contra este sábado, cuando se llevó los silbidos y abucheos del público libertario. Todo eso a pesar de que sus legisladores colaboraron en cada una de las leyes que el Gobierno peleó por sacar y, por el momento, nada indica que pase lo contrario en extraordinarias con el bloque variopinto de Provincias Unidas, donde el gobernador puso a jugar nada más ni nada menos que a su exvicegobernadora, Gisela Scaglia. Por lo pronto hay un consenso: en el gobierno santafesino vienen reclamando una baja en la edad de imputabilidad.

En ese marco sorprendió el ataque de las tropas libertarias digitales contra Pullaro este mismo viernes, cuando distintas cuentas le recordaron el crédito gestionado en Estados Unidos para la realización de obra pública. En aquel entonces, Caputo le pidió que ingresen los fondos para engrosar las reservas del país, pero en Santa Fe no hicieron caso. Según las cuentas libertarias, esa decisión le costó a los santafesinos más de 120.000 millones de pesos. Pese a que Milei replicó las críticas en X, desde el gobierno santafesino la bajaron el tono: “Es plata para obras, no para inversiones financieras”.


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